Cinepopcorn: Comer, Rezar, Amar

| septiembre 30, 2010 | 4 Comments

Comer, rezar, amar… o… La adultescente Neoyorkina que No vendió su Ferrari

Director: Ryan Murphy
Guión: Jennifer Salt, Ryan Murphy
Protagonistas: Julia Roberts, Javier Bardem, Billy Crudup, Viola Davis, Richard Jenkins, James Franco
País de origen: Estados Unidos
Duración: 132 minutos
Calificación:

Si usted esta esperando una reseña rosa, alabando esta película tan promocionada e incluso vanagloriada por algunos… lo que leerá a continuación no será de su agrado. Sin embargo si quiere otro punto de vista, le invito a pasar.

Confieso que en un principio tenía expectativas altas entorno a la peli, pues se decía que era una muy buena adaptación de un gran Best Seller escrito a partir de las experiencias de viaje de Elizabeth Gilbert, periodista y novelista norteamericana quien se presume se distingue por un encanto particular al escribir – tanto que le financiaron el viaje de descubrimiento personal a cambio de un libro –

En toda teoría la película gira en torno al intento de una mujer independiente de “curarse” de una crisis emocional y espiritual tras un cambio importante en su cómoda vida, que la obliga a enfrentarse a los dilemas que toda crisis emocional que se respete debe contener como: soledad, metas, equilibrio, remordimiento, matrimonio. Si ya de entrada esto suena bastante lugar comunero, la adaptación a la pantalla grande me parece un acercamiento largo y pobre a todos los clichés de “superación personal”.

Ante la necesidad de encontrar una protagonista abierta, sociable, supuestamente aventurera, con hambre de mundo, los creadores optan por Julia Roberts confiando demasiado en su “arrasador encanto”. Aquí esta el principal problema, pues las capacidades histriónicas de Roberts no le dan más que para poner su típica cara de “Mujer Bonita” y uno al final no entiende porqué este personaje debería de generar algún tipo de empatía con el espectador o incluso porqué decide viajar a Italia, India y Bali si en cada locación se encargará de recalcar que no hay nada mejor en el mundo que ser Neoyorkina, blanca, heterosexual, soltera y con el dinero suficiente para comprar ropa en Italia y decorar un cuarto de meditación en su loft.

Y digo que este es el problema principal pues todo el foco recae en Gilbert (Roberts) a quien jamás le crees que alcanzó la iluminación, pues durante su recorrido puedes ver venir el mismo patrón de comportamiento del que supuestamente huyó al momento de hacer su búsqueda. El resto son personajes parcos que no aportan nada más que la incapacidad para evitar caer rendidos ante los encantos de la protagonista, incluso Bardem, quien ejecuta al brasileño más español del mundo lleno de clichés.

¿Lo que yo rescato? La selección musical muy atinada y muy buenas locaciones, sin embargo es lo menos que le podíamos pedir a Ryan Murphy viniendo de Glee. Mi recomendación: Esperen a HBO, o veanla con muchas menos expectativas de las que se prometen.

Prometo reseñas menos malumoradas próximamente, mientras tanto siéntanse libres de decirme que estoy equivocada… o bien compartan mi visión de que esta cinta bien podría llamarse “La Adultescente Neoyorkina que NO vendió su Ferrari” (y viajó por el mundo gratis).

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Category: Popcorn, Portada

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Comments (4)

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  1. Poncho dice:

    Supongo que hay que regresar al circuito de unas 1000 – 4000 personas que se identifican plenamente con esta vida y estás “aventuras”, es decir, seguramente todas esas NYorkers son Adultescentes que encuentran en la Roberts a la candidata perfecta para plasmar sus vidas de fantasía hecha realidad.

    Considerando que de entrada no veré está peli, me parece que debe ser como todo al exponerse a los estratos sociales… “Un peliculón” en el estrato A y una “Chingadera” en el estrato B.

  2. Anty dice:

    Me encantó el término adultescente. Considero que esta es una crítica muy atinada. Sólo hay que ver el póster para darse cuenta de qué tipo de película estaremos viendo. ´La industria hollywoodense rosa usualmente quiere hacer pasar la imprudencia y el capricho como este “arrojo y deseos de vivir”.

    Este tipo de películas son una mezcla de clichés y melcocha, mezcladas en un frappé perteneciente a las peores pesadillas de Starbuck’s. Y es verdad, cito una de las mejores líneas de esta crítica: “Neoyorkina, blanca, heterosexual, soltera y con el dinero suficiente para comprar ropa en Italia y decorar un cuarto de meditación en su loft.”.

  3. Daniel Cosío dice:

    Padecí la pelicula con quien la reseña y creo que puedo decirles comparto plenamente sus puntos de vista.

    Es una película tan pobre que tengo que referirme a otra con la que me topé ayer para pensar en su completo opuesto: La Terminal. Una película con un título poco pretencioso, que no nos promete una travesía para recontrarnos con nuestro ser, sino que nos presenta justamente lo contrario, la historia de un hombre atrapado por las circunstancias y simplemente esperando…

    Pareciera que en nuestros tiempos salir a reencontrarse suena como una extraordinaria idea para este tan citado segmento de privilegiados con el que a veces nos identificamos, a veces envidiamos. La pregunta es: ¿podemos reinventarnos, adaptarnos y ser redescubiertos aún cuando nuestra vida pareciera estar atrapada en el no lugar por excelencia?

    Ojalá y admiraramos con menos frecuencia estas “extraordinarias” narrativas y tuvieramos más sensibiidad para pensar sobre historias más simples pero llenas de contenido y de sentido de vida; así, en una lata de nueces pueden guardarse las promesas de toda una vida y el hogar puede ubicarse igualmente ser la puerta G67 del aeropuerto de La Guardia en Nueva York, que Krakozia.

  4. Elizabeth dice:

    Interesantes criticas. Quizás abría que MIRAR un poco más allá de la simpleza. Quizás de tanto VER el cine y criticarlo olvidan disfrutarlo. Yo lo confieso me divertí y me pareció interesante y decidí comprar el libro y no me identifico con, como ustedes lo dicen “La Adultescente Neoyorkina que NO vendió su Ferrari” pero quizás si soy capaz de no pasar por encima de las cosas sin darles significado. La critica es valida pero un ejercicio tan cómodo, ya que es mas fácil criticar que tratar de MIRAR mas allá.

    La cosa más difícil es conocernos a nosotros mismo; la cosa más fácil, hablar mal de los demás. Epicteto

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