Desde su lanzamiento, el PS3 fue posicionado como una consola de entretenimiento muy avanzada a su época a un precio muy elevado para los estándares de la industria, por lo que una nueva versión “slim” no se hizo esperar. Cabe señalar de entrada que el mote de PS3 Slim no es el nombre oficial de la consola, puesto que Sony nunca lo hizo oficial y el producto se vende simplemente como PS3.

A primera vista y en comparación con la primera versión de la consola, el PS3 es más delgado, pequeño y ligero, aunque la diferencia es alrededor del 30%. El nuevo PS3 tiene un acabado diferente, por lo que ya no tendrás que preocuparte de que tu consola se raye con sólo mirarla.

Una vez conectada y encendida, verás que el PS3 no presenta ninguna diferencia en su sistema operativo, el cual es idéntico al del PS3 anterior. Lo mismo sucede con todas las opciones de reproducción y configuración. La diferencia más notable es que a este nuevo diseño no se le puede instalar otro sistema operativo, como se puede hacer en la primera versión.

Disponible en versiones de 120GB y 250GB a un precio sumamente accesible, esta es la razón más importante para adquirir este modelo. Sin embargo, si compraste tu PS3 de primera generación no necesitas hacerte de esta nueva versión, ya que las mejoras sólo son en diseño y precio. Si tienes un PS3 grande, lo mejor es cambiar el disco duro por uno de mayor capacidad, el cual es un proceso sencillo en ambas versiones y por una fracción del precio tendrás mucho mayor espacio para almacenar todo tu contenido digital, demos y esos molestos discos que te piden descargar hasta 5GB en el disco duro.

En resumen, el nuevo PS3 “slim” es una compra obligada para los que no tienen un PS3 de los “viejos”. Aunado a la capacidad impresionante de jugar en alta definición se agrega la de reproducir películas en Blu-ray, formato que toma cada vez más fuerza en México y ya puedes comprar un extenso catálogo de títulos a precios muy razonables. El PS3 es el “juguete” que no debe faltar en tu hogar digital.

Lo bueno: Es 30% más ligero y compacto que el PS3 original, acabado a prueba de rayones

Lo no tan bueno: Los cambios son puramente estéticos

Ideal para: Los que no compraron un PS3 de primera generación por su precio alto