Director: Darren Aronofsky
Guión: Mark Heyman y Andres Heinz
Protagonistas: Natalie Portman,Mila Kunis,Vincent Cassel,Barbara Hershey,Winona Ryder y Benjamin Millepied
País de Origen: US
Duración: 108 min
Calificación:

Hay un lado oscuro en cada uno de nosotros que desea salir, en unos es más fuerte y los domina todo el tiempo, el de otros esta tan profundamente escondido que debe luchar por ver la luz. El miedo a nosotros mismos y de lo que somos capaces cuando lo dejamos salir no permite que fluya a sus anchas, ¿Hasta dónde llegaríamos si dejamos que toda nuestra energía fluya?

El director Darren Aronofsky es aficionado a presentarnos historias un tanto desesperanzadoras y crudas, sin embargo también sabe como exprimir lo mejor de los actores que participan en sus cintas, en esta ocasión el turno de sorprendernos con una actuación dramática y alucinante es de Natalie Portman, quien por cierto está compitiendo como la favorita en la próxima entrega del Oscar en la terna de Mejor Actriz, así como el director y la actriz secundaria Mila Kunis. Además de que la cinta cuenta con una pequeña pero crucial parte interpretada por Winona Ryder quien hace mucho no se veía en la gran pantalla.

Nina es una niña dulce, frágil y consentida que vive en NY bajo el yugo de una madre controladora que no la ha dejado crecer quien está luchando por llegar a ser la estrella de la compañía de Ballet de Nueva York .Cuando finalmente es escogida como la protagonista en la famosa obra Lake of The Swans pareciera que la vida le sonríe, sin embargo más que suerte todo el asunto se convierte carga demasiado pesada para ella, pues el papel exige que muestre su lado bueno y su lado oscuro para lo cual ella no estaba preparada, en ese momento su mente y todo su mundo comienza a colapsarse.

La cinta tiene momentos bastante fuertes cuando Nina sufre transformaciones psicóticas, el director nos confunde, lo cual extrañamente nos identifica mucho con la protagonista, ¿Qué demonios es real y qué está pasando sólo en su cabeza? Todo es caótico en la cinta, los momentos del baile, las tensiones sexuales que hay entre los protagonistas, hay sangre, mucha sangre, el film es un reflejo de la lucha por sobresalir en un mundo donde pocos lo logran y donde todos vivimos bajo el escrutinio del prójimo.

El tema central no es el baile, ni la bisexualidad, es la lucha interna de un ser humano que no sabe cómo ser libre y para eso crea una especie de doble personalidad que la ayuda a enfrentarse a las cosas que teme, una especie de alter ego muy al estilo de Tyler Durden en Fight Club.

Hay que estar atentos a los detalles y mucho mas al maquillaje, no solo cuando las actrices están preparadas para el recital si no en otros momentos, la diferencia que hay entre el lado bueno y el malo, la diferencia es clara cuando la protagonista sufre estas transformaciones, aquí es un punto sumamente importante el diseño de arte que es clave para entender en que se está convirtiendo Nina.

La cinta es compleja y profunda y seguramente se convertirá en un clásico porque es, sin duda alguna, una magnifica pieza del séptimo arte. Sin embargo hay que ir preparados para un viaje complicado, que no podía ser menos escabroso pues el interior de una persona y sus miedos por mucho son los terrenos más escarpados que un ser humano puede cruzar.