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Miércoles Palomero: Transformers, el Lado Oscuro de la Luna

Director: Michael Bay
Protagonistas: Shia LaBeouf, Josh Duhamel, Rosie Huntington-Whiteley, Patrick Dempsey, John Malkovich
Género: Acción
Duración: 152 mins.
País Origen: Estados Unidos
Calificación: (3 de 5 popcorns)

La batalla sin fin entre Autobots y Decepticons se manifiesta una vez más en la entrega que completa la trilogía de Michael Bay sobre los robots transformables con Transformers: El Lado Oscuro de la Luna. En esta ocasión los Autobots descubren que una nave suya se estrelló en la cara oculta de la Luna, la cual contenía cinco pilares y a su anterior líder: Sentinel Prime. Mediante su rescate esperan ser liderados nuevamente por Sentinel Prime y proteger los cristales que en manos de los Decepticons podrían destruir el planeta Tierra, aunque Optimus Prime aún no sabe la verdadera razón de por qué la nave conocida como el Arca se dirigía a la Tierra antes de su accidente.

Transformers 3 es una cinta de contrastes. El filme sin duda destaca por el impresionante derroche de tecnología y efectos especiales, que son los mejor logrados de toda la trilogía. Incluso los efectos 3D bien valen la pena el costo extra del boleto. Por otro lado también se otorga un guión aburrido, con una historia que nunca engancha al espectador y actuaciones que sobrepasan lo deplorable.

Durante más de dos horas y media de duración, Michael Bay no escatima en ofrecer lo que mejor sabe hacer: efectos especiales. La cinta está plagada de estos y en su mayoría son bien utilizados y explotados. Cabe destacar que a diferencia de las anteriores entregas, las peleas entre Autobots y Decepticons están bien realizadas y no enciman la pantalla, por lo que incluso con los lentes 3D no producen mareos al espectador. Las transformaciones de los autos están bien detalladas y los escenarios aunque no son espectaculares si tienen buenos momentos como las ruinas de la ciudad de Chicago. La música sólo acompaña a la cinta pero no brilla por sí sola.

Los efectos en 3D sin embargo merecen ser considerados aparte. Transformers 3 tiene secuencias filmadas con cámaras 3D por lo que ésta es una de las pocas cintas del verano que vale la pena disfrutar en tercera dimensión. El hecho de que los Transformers sean animación ayuda a que los efectos tengan mayor calidad y mejor profundidad, aunque no se compara en nada con lo logrado en Avatar, a pesar de lo que digan algunos críticos de cine.

Desafortunadamente el guión es una desgracia. Durante la primera hora el espectador es sometido al detallado antecedente de lo que será la batalla entre robots, la cual no muestra ningún valor o elemento que despierte interés. Está claro que la historia de los Transformers ya llegó a un punto en que no puede ser explotada para la pantalla grande, por lo que nuevamente se hace un triste intento de forzar las risas con robots comediantes o chistes grises de los actores y el resultado es desastroso.

La mala calidad del guión da como inevitable resultado actuaciones mediocres. Esta sin lugar a dudas es la peor actuación en la corta carrera de Shia LaBeouf, el cual por momentos incluso se muestra cansado ya del papel de Sam Witwicky. El personaje es más histérico, gritón e insoportable que nunca. El papel de Josh Duhamel, quien fuera importante en las otras cintas fue reducido a nada, quizás por darle más espacio a los personajes de Patrick Dempsey y John Malkovich, que son lo único rescatable en actuaciones.

Finalmente, no podemos dejar de hablar de Rosie Huntington-Whiteley quien tuvo la difícil labor de reemplazar a Megan Fox y por desgracia para ella, lo hace pésimo. El mensaje del director sobre el personaje femenino de la saga queda claro desde que buscó a una modelo de Victoria’s Secret para reemplazar a Megan, por lo que Rosie Huntington-Whiteley se dedica a modelar toda la película y nunca actúa. Cabe resaltar que la actriz hereda el súper poder de Megan en las anteriores cintas, en el que no importa que tanto corra, salte, se arrastre y camine entre derrumbes; su maquillaje, peinado y ropa lucen intactos en cada toma.

En resumen, Transformers: El Lado Oscuro de la Luna es todo lo que se podría esperar de una cinta de Michael Bay, impresionantes efectos especiales y tecnología de punta con una historia aburrida y actuaciones mediocres. Si eres fan de los autos, los Transformers o los efectos especiales y el 3D bien vale la pena verla, pero no esperes nada más que eso.

Publicado enPopcornPortada

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