La información que se ofrece a los visitantes y la seguridad preventiva son dos proyectos en los que los Museos Vaticanos utilizan la tecnología de las pantallas de plasma Panasonic, tanto para la difusión de mensajes al público como para el monitoreo de las imágenes de su sistema de video vigilancia. Es por eso que la administración de los Museos Vaticanos ha instalado cuarenta y dos nuevas pantallas de plasma, en modelos de 50, 65 y 103 pulgadas, que se suman a las ya existentes en este conjunto de museos que es visitado por más de cuatro millones de personas al año.

Orientar a los casi doce mil turistas que se dan cita todos los días en los Museos Vaticanos requiere de una completa infraestructura de señalización digital, por ello se han destinado diez pantallas de plasma, en modelos de 50 y 65 pulgadas, para el vestíbulo de la nueva entrada. Adicionalmente, para asegurar que la información desplegada sea clara y visible, un plasma de 103 pulgadas ha sido ubicado como primer punto de contacto para dar la bienvenida a la mayor cantidad de visitantes, aprovechando las dimensiones del equipo y su amplio ángulo de visión. 

En la sala de control del sistema de video vigilancia se ha montado una gran video-wall conformado por treinta y dos pantallas de plasma de 42 pulgadas que reciben la señal de las cámaras del circuito cerrado que cubren todos las áreas de los Museos Vaticanos y sus alrededores. Las pantallas Panasonic fueron seleccionadas por su calidad de imagen y fiel reproducción de color, características que facilitan el trabajo de los operadores y la revisión del video en tiempo real.

Desde hace varios años la tecnología de Panasonic ha estado presente en la Ciudad del Vaticano, gracias a los esfuerzos de Panasonic Europa y Panasonic Italia. Por ejemplo, en 1999 se desarrolló un completo sistema de video-vigilancia para el control de la Plaza, la Basílica, los Museos y todas las áreas dentro del Vaticano. Posteriormente se realizo la primera instalación de pantallas plasma para señalización digital y, en 2007, Panasonic proveyó cuatro pantallas gigantes para transmitir celebraciones religiosas a un millón de personas congregadas en la Plaza de San Pedro.