Director: Guillermo Arriaga
Guión: Guillermo Arriaga
Protagonistas: Charlize Theron, Kim Basinger, John Corbett, Jennifer Lawrence, José María Yazpik, Robin Tunney y J.D. Pardo
País de Origen: US y Argentina
Duración: 107 mins
Calificación:

El más reciente largometraje del director y escritor Guillermo Arriaga se estrenó el fin de semana pasado en México, sin embargo no se confundan pues esta no es una producción mexicana, aunque la mayoría de los seguidores del cine mexicano así lo crean. Arriaga se apoyó en Argentina y Estados Unidos para llevar a cabo el proyecto cuyo resultado fue un tanto decepcionante.

Al ser una producción cien por ciento Arriaga se esperaba un giro original a la ya gastada forma de contar historias cuando era mancuerna de Alejandro González Iñarritu, sin embargo este giro nunca se dio y es una historia dramática, cargada de culpas, muerte y deseo en tres versiones diferentes que convergían en un punto, algo que hemos visto en el cine de este autor hasta el cansancio. Tres mujeres y su desarrollo en el amor son los pilares de la cinta, el deseo y la pasión manejan sus vidas y a partir de esto sus destinos se ven afectados de manera irreparable.

Por otro lado las actuaciones son bastante atinadas, pues Charlize Theron en el papel de Sylvia y Kim Bassinger como Gina se llevan las palmas, dos papeles bastante complejos, por un lado Sylvia es una mujer que ha crecido con una culpa inmensa por haber causado el accidente de la muerte de su madre y haber abandonado al amor de su vida y a su hija y por otro lado Gina quien es una madre que ha sufrido pérdidas importantes en su cuerpo a causa del cáncer y siguiendo lo que su corazón dictaba termina de una manera inesperada.

Cabe decir con mucho orgullo que José María Yazpik, talento mexicano y de los pocos actores que valen la pena lo hace muy bien en esta cinta con una actuación impecable, muy a la altura de sus co-protagonistas. Es impresionante ver como Arriaga le saca el jugo a estos actores que por mucho son talento desperdiciado en nuestro país. Destaca también la actuación de los novatos J.D. Pardo y Jennifer Lawrence.

Por cierto es muy interesante ver como el director rescata a una actriz un tanto olvidada en el cine noventero la en un tiempo muy famosa Robin Tunney y cabe destacar que los años ya le pesan pero es interesante verla en un papel serio y además bien realizado.

En cuanto al guión es bueno, sin embargo como mencionaba al principio es predecible pues Arriaga nos intenta sorprender con giros de tuerca y la intersección de las tres historias sin lograrlo, pues para la mitad de la cinta el público descubre los secretos que en teoría nos deberían sorprender al final de la cinta. La historia no es mala en sí, es profunda, intrínseca y dolorosa, los personajes deben sanar muchas culpas y dolores.

Arriaga nos presenta escenarios áridos y gélidos, las contrapartes lo que pasa en una zona y en otra completamente opuesta, un poco se antoja a la frase “tan lejos y tan cerca”. La fotografía por su parte es buena, un tanto áspera pero va ad hoc con los acontecimientos que se suceden.

Los opuestos, las dos caras de la moneda, la estampa de una familia con pocos recursos y una de mejor posición y como aunque parezca que sus vidas no tienen relación alguna están extrañamente entrelazadas. Lo que es muy interesante es precisamente como pensamos que la gente que aparentemente lo tiene todo no querría menos o pensamos que están plenas mientras que la realidad es otra pues hay muchas carencias emocionales y como en las zonas marginadas la gente ha sabido compensar sus carencias monetarias con emociones más profundas.

Lástima que la profundidad de los personajes se pierde en la cinta, creo que si directores como Tarantino que gustan de las historias atemporales se han podido renovar, también lo podría hacer Guillermo Arriaga para no perderse en la repetición de sí mismo.